La coronela, Caimito, Artemisa, Cuba
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ACELGA

ACELGA

Beta vulgaris
Planta de la familia de las baseláceas, en la que se incluyen la espinaca y la remolacha. Posee hojas grandes y nervadas, de color verde brillante con tallos carnosos de variada coloración.
Cultivo y manejo
Puede cultivarse durante todo el año y se adapta a altas temperaturas. Admite tanto la siembra directa como el trasplante. Requiere suelos profundos, bien abonados y preferiblemente arcillosos. Resiste la salinidad.
Propiedades
Aporta vitaminas A, B, C, E y K, ácido fólico, calcio, hierro, potasio, magnesio y carotenos. Proporciona fibra, por lo que facilita el tránsito digestivo, elimina los estreñimientos y previene el cáncer de colon.
Sirve como diurético, fortalece el funcionamiento del cerebro, previene las enfermedades del corazóny mejora las dolencias intestinales.
El jugo contiene hasta un 27 % de sacarosa, además de coniferina, galactinol, vanillina y gran cantidad de ácidos orgánicos y azúcares. Uno de sus principios activos es betaína, que transforma los triglicéridos en lipoproteínas.
Usos culinarios
Las hojas tiernas y tersas se pueden consumir crudas en ensaladas. También pueden prepararse al vapor, salteadas, en sopas y potajes o combinadas con huevo, carnes y pescados.

  • Ensalada de acelga cocida
  • 1 mazo de acelga
    1 cebolla
    ½ taza de queso amarillo
    ½ cucharadita de sal
    1 cucharada de aceite
    Lavar bien las hojas de acelga, cortarlas en tiras muy finas e introducirlas en agua hirviendo con sal durante tres minutos, sin tapar, para que conserven su color verde brillante. Escurrir las tiras y colocarlas en una ensaladera. Espolvorearlas con la cebolla cortada en dados pequeños y el queso amarillo rallado. Aderezar con la sal y el aceite.

  • Huevos revueltos con acelga
  • 1 mazo de acelga
    6 huevos
    ½ cebolla
    ¼ taza de aceite
    Sal al gusto
    Lavar bien las hojas de acelga, cortarlas en tiras muy finas y saltearlas con la mitad del aceite y la cebolla cortada en jardinera. Cascar los huevos, salpimentarlos y batirlos. Poner al fuego la otra parte del aceite y agregar el batido revolviendo constantemente hasta que coagule y se formen grumos pequeños. Mezclar ambas preparaciones a fuego lento y homogenizar.

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