Madre que te sigo adorando, madre que nunca te olvidaré.

Madre que te sigo adorando, madre que nunca te olvidaré.

Madre que te sigo adorando, madre que nunca te olvidaré.

Madre que me diste tanto, madre que me diste más de lo que nunca imaginé.

Madre que horas no escatimaste y madre que el tiempo se nos fue.

Madre que la vida es infinita, madre cuando las razones no faltan para luchar.

Y en el mañana, cuando yo vaya a tu encuentro,

Cuando se pare el reloj que me tocó, ya habré estado seguro:

De haber dejado escrito un verso con el alma,

De haber sembrado muchos árboles que germinen y crezcan,

De haber brindado buen alimento a tantos seres vivos como pueda,

De haber intentado la equidad y el amor al prójimo,

De haber sido paciente y compasivo y justo en el pensar y en el actuar,

De haber dejado, como te prometí, grabado tu legado en el corazón de muchos más de los que alcanzaste con tu fructífera vida.

Madre, te multiplicas. Te recuerdo mucho, estás en mi memoria, siempre.

 

 

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